The Cat Lady

                                                            Review por Lunatika


Susan Ashworth es conocida en su vecindario como “The Cat Lady” (literalmente = la dama de los gatos), todos la ven como una mujer extraña, de la que nadie sabe nada. Su personalidad es todo un misterio. Si, un misterio. Porque incluso para ella misma es imposible predecir qué le depara la vida luego de que ciertos sucesos insólitos la sorprendan, y marquen un antes y un después en su existencia. Con una historia surrealista como pocas que he visto en el mundo de los videojuegos, Harvester Games nos trae esta oscura aventura gráfica, la cual, les aseguro, los hará sentir el “verdadero horror”. Ese horror que sólo recrean juegos como Downfall (que casualmente es el primer juego de Harvester Games), Rule of Rose, algunos Silent Hill y varias aventuras graficas de la vieja escuela, como I Have No Mouth and I Must Scream. El miedo al propio ser humano, a lo que el hombre es capaz de hacer para causar su autodestrucción. Es uno de esos juegos maduros que además de shockearnos, nos hace plantear varios dilemas emocionales y psicológicos. La soledad, la muerte, el miedo a morir solo, la venganza, etc. Todos sentimientos humanos que pueden ser motores de los mejores argumentos de horror, y que logran perturbarnos el sueño sin la necesidad de recurrir a enemigos sobrenaturales grandes e indestructibles, como hacen la mayoría de las sagas de horror de las grandes compañías (Dead Space, Resident Evil, Alan Wake, entre otros.)

Luego de lo dicho arriba, entonces, voy a aclarar un punto. The Cat Lady es un juego adulto, está lleno de gore, sangre, vísceras y tripas. Tiene contenido sexual (no explicito, sólo hablado) y lenguaje adulto. Sin embargo, ese no es el punto del juego. Como dije anteriormente, esta aventura gráfica independiente lidia con temáticas propias de la existencia humana y el mundo adulto, el gore y lo demás son sólo un aderezo, que por cierto, no abunda en exceso. El juego tiene el toque justo de violencia, lo suficiente como para que las imágenes se graben en nuestra cabeza. Nada más. Me gusta aclarar estas cosas, para que la gente que busca argumentos maduros no piense que The Cat Lady es otra muestra más de un carnaval de sesos sin sentido, y por eso, se aleje de él.

 




Muy bien, ahora si, empecemos con el análisis. The Cat Lady es una aventura gráfica, totalmente en 2D, en tercera persona. Los controles no son clásicos, el juegos es sidescroller y te permite moverte por los escenarios usando el teclado. Si bien estos controles no son convencionales, son fáciles de usar. Y como en toda aventura, dispondremos de un inventario, con el cual podremos interactuar usando los conociditos “examinar objeto/usar”. La verdad es que en cuanto a mecánica de juego, esta aventura no presenta dificultades. Más bien si ya jugaste alguna aventura, no verás nada nuevo aquí.

Otro punto interesante del gameplay es lo bien integrados que estén los puzzles a la historia. Lo mismo digo de las conversaciones. Muchísimas aventuras graficas abusan de puzzles ilógicos (AKA “resuelve este puzzle para poder abrir la puerta del baño.) Pareciera que muchos desarrolladores olvidan que un exceso de puzzles rompe con la línea narrativa y abstrae al jugador de la historia. The Cat Lady es simplistas en este aspecto. El juego mismo no plantea situaciones en las que tengamos muchos objetos en el inventario a la vez, por lo que, las soluciones a los puzzles de inventario serán simples, no sólo por ser lógicas y relativamente realistas, sino también porque al tener pocos ítems, las combinaciones son limitadas. En cuanto a los puzzles de otro tipo, puzzles más poéticos que consisten en el planteamiento de un enigma, pues, la verdad, están muy bien logrados también. Y tampoco son excesivamente dificultosos.

 



En cuanto a la historia, bueno, ya desde un principio la premisa es más que atractiva.  Susan vive sola en su apartamento pero a pesar de su apodo no tiene gatos. Los únicos gatos con los que interactúa son los callejeros, ellos vienen a su casa cada vez que ella toca el piano. Sus vecinos la consideran una loca, no tiene amigos ni parientes, y todo le sale mal en la vida. Hasta su propio suicidio, el cual termina por ser algo más que un intento fallido común y corriente, su propia muerte la transportara  a un mundo onírico, surrealista donde conoceremos a una horrible mujer, quien parece ser el diablo mismo o la muerte en persona y se hace llama The Queen of Maggots. Ella será quien nos encomendará una misión que consistente en matar a cinco seres denominados “Parásitos”, los cuales son simples humanos, pero perversos y despiadados. Según la anciana, estas personas pretenderán acabar con nuestra vida en todo momento. Lo curioso es que Susan no debe preocuparse por cuidar su vida, ¿Por qué? Porque la maligna mujer le otorga el peor castigo que se le puede dar a un ser eternamente triste y con ganas de morir: el don de la inmortalidad. A Susan no le queda otra que aceptar la misión. Debe acabar con estos seres si quiere volver a su vida... O si quiere volver a morir.

En cuanto al modo de narrar, The Cat Lady es una aventura muy conversacional y dialogada, que no escamita detalles y describe muy bien a sus personajes. Hay momentos en los que la trama detiene su progreso para poder profundizar aspectos que son necesarios para caracterizar a Susan y a otros protagonistas menores. El ritmo narrativo es el justo, ni muy rápido, ni muy lento. Además, la historia cuenta con varios finales.

 

Del lado técnico, este título está desarrollado con Adventure Game Studio, una herramienta gratuita diseñada especialmente para la creación de aventuras graficas con look “ochentoso. The Cat Lady, al igual que el juego anterior desarrollado por Harvester Games, nos deleita visualmente con fondos y personajes que parecen pintados a mano, los cuales esconden rastros de belleza detrás de lo macabro. La gama de colores juega un papel importante aquí, tenemos paisajes oníricos, que combinan colores calidos con fríos de una manera magistral. Tampoco faltan los escenarios en blanco y negro, en los que se resaltan en color sólo algunos elementos cruciales de la situación.

Las animaciones y los elementos dinámicos de los escenarios están muy bien logrados, creo que es de lo mejor que hay en AGS, ya que en general las aventuras anteriores que he jugado desarrolladas con esta herramienta sólo poseen fondos estáticos y las animaciones de personajes son muy simples. The Cat Lady se las ingenia de la mejor manera posible para que sus modelados presenten movimientos humanos.




En cuanto al sonido, el cual es un elemento importantísimo, casi vital, en todo juego de horror, todo se logra muy bien. Los sonidos ambientales son tenebrosos y engañadores, combinan muy bien con la estética visual del titulo. La banda sonora, industrial y siniestra, es también pegadiza y llena de energía vital a las escenas que lo necesitan, les da fuerza para que impacten más en el jugador. El punto más flojo de este apartado es el voice acting, el cual  como primera impresión no me ha dejado muy satisfecha. Obviamente que luego de jugar unas horas, te terminas acostumbrando, pero creo que los personajes deberían poder expresar más las emociones en sus tonos de voz, por más gris que sea su existencia.

 




Conclusión:

No fue la sangre y lo tenebroso de sus screenshots lo que me atrajo desde un principio cuando anunciaron The Cat Lady, fue su creador. El día que terminé Downfall sabía que Remigiusz Michalski, el creador de toda esta obra, tenía mucho potencial y era toda una mente brillante en el horror. Por eso cuando escuché que estaba creando esta nueva aventura, seguí su desarrollo desde el principio y me sentí halagada cuando descubrí que The Cat Lady es aún mejor que su trabajo anterior. 

Con una narrativa fuerte como pocos, The Cat Lady es una aventura que probablemente atrape a todo fan del horror y a todo aventurero que busque un argumento maduro. Hoy en día, cuando aún se pelea a diario por el reconocimiento de los videojuegos como arte interactivo, es bueno contar con ejemplares como estos, que demuestran que un videojuego puede ser algo más que una aplicación para entretenerse y distenderse en el tiempo libre. Los videojuegos pueden ser obras en las que un autor plantea una temática particular para hacer reflexionar al jugador o plasma un mensaje. Me alegra que en estos últimos años poco a poco haya desarrolladores que se animen a incursionar en este tipo de gaming, que crece poco a poco, y que espero que en un futuro, sea lo más jugado por todos.


Nota Final:

9.5

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